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Artículo

4 principios básicos del método Kanban para la gestión de proyectos

Global Knowledge
  • Fecha: 03 March, 2020

El método Kanban se diferencia de la metodología Scrum en que el primero se centra en cubrir un proyecto de forma global, mientras que la segunda pone el foco en la consecución de los objetivos de forma individual. Aunque son dos técnicas muy diferentes, queremos profundizar en estas cuestiones porque constituyen buenas prácticas en la gestión de proyectos profesionales.

Para entender mejor el flujo de trabajo del método Kanban debemos tener en cuenta que se mide en ciclos, donde cada uno de ellos representa la cantidad de tiempo que se necesita para completar una tarea o ítem. Estos ciclos no tienen límite de tiempo establecido, sino que su workflow se basa en la mejora continua.

A medida que los equipos se vuelven más efectivos en cuanto a la mejora de los flujos de trabajo, el tiempo de los ciclos disminuye y la productividad aumenta. Como resultado, la previsión en la entrega de los proyectos futuros se puede hacer de forma más precisa y más sencilla.

Lo bonito de un tablero Kanban es su sencillez

El método consiste en la generación de 3 grandes columnas y habrá que poner el foco en la columna del trabajo “en curso”. De este modo, los cuellos de botella se revelan rápidamente, permitiendo que todos los miembros del equipo, trabajando unidos, puedan tomar medidas inmediatas para mover el proyecto a la columna “terminado”.

A diferencia del Scrum, los equipos Kanban no están obligados a ser multifuncionales, sino que es posible tener un equipo de especialistas con habilidades similares que trabajen para evolucionar rápidamente un producto.

A través del conocimiento aportado por la industria, podemos destacar 4 principios del método Kanban:

1.     Comienza por lo que vas a hacer ahora: No tienes por qué empezar de 0 para aplicar el proceso Kanban. Este sistema, con su foco en el Work In Progress puede ser superpuesto con facilidad a tus proyectos y procesos actuales.

2. Estar de acuerdo en llevar a cabo los cambios evolutivos de manera incremental: Kanban es incremental por naturaleza y, por tanto, se centra en realizar pequeños cambios de forma continua sobre los procesos actuales y así poder realizar un seguimiento sencillo. No se abordarán grandes cambios sobre los procesos por las posibilidades de encontrarse con resistencias.

3. Respetar los procesos, roles, responsabilidades: Kanban otorga valor a los procesos existentes y en vez de proponer su cambio, propone, siempre que sea posible, introducir sobre ellos pequeñas mejoras de manera gradual para contribuir al objetivo de mejora continua. Además, los equipos responderán de mejor manera a pequeños ajustes que a cambios más radicales.

4. Fomentar acciones de liderazgo en todos los niveles: En Kanban, el liderazgo no está relegado a unos pocos elegidos, más bien todo lo contrario. El equipo se encargará de promover Kaizen como la mentalidad de mejora continua que lleva a la optimización de los flujos de trabajo, un proceso en el que todos los miembros de los equipos pueden participar y de la misma manera beneficiarse.

Aplicar estos principios de Kanban seguro que ayuda a tu organización a optimizar el trabajo.

¿A que estas esperando?